A veces voy vestida, y a veces llevo el biquini.
Pocas me he atrevido a mojarme, si eso me mojo los pies.
Al final me aburre, siempre lo mismo, me he planteado tirarme al agua dando saltos, haciendo el pino, de cabeza, corriendo, de maneras originales, pero no me atrevo, creo que me voy a romper a mi misma.
Una vez lo hice, me tiré, alguien me dijo que donde me iba a tirar era la parte honda, pero no, y lo hice con tanta fuerza que me ha costado varios años volver a ponerme un biquini.
Ahora lo llevo, aunque me da vergüenza, y no sólo llevo un biquini, sino que he subido una escalera, esa que a veces veo en mis sueños, donde logro subir y hacer un gran salto, pues ahora mismo estoy arriba.
Observo todas mis experiencias (mis pocas experiencias), hay gente animándome (y también todo lo contrario), esperan que me atreva, estoy en ese momento donde esperas un pitido, das un paso, y a continuación realizas el salto.
Sinceramente, no sé qué salto haré, si será más difícil o más fácil de lo
que pensaba, si será largo o corto, si cometé errores, o si pudiera haberlo hecho mejor, sólo sé que estoy ahí arriba, a punto de hacer lo que nunca he hecho, totalmente consciente y segura.
No pienso en la posibilidad de romperme o romper yo algo, aunque si hay algo que voy a romper, la negatividad.
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