Debido a los últimos acontecimientos me veo en la obligación de rectificar algunos puntos tratados en estas últimas entradas y modificarlos conforme a su estado actual.
Afortunadamente, el problema está descubierto, el miedo, que lleva a la negatividad, es el causante de que hayan puertas a punto de cerrarse, pero hay una parte positiva, que debo actuar para que no se cierren, sin miedo, sin negatividad.
Si no saliera bien, he cambiado el orden de prioridad, así que es muy probable que no tenga que cerrar la puerta, ni deciros adios, cosa que me anima bastante. Aunque este hecho pospone otros, no son igual de importantes.
Así están las cosas, aunque no sé cómo terminarán.
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