jueves, 8 de diciembre de 2011

Artificial.

Sufrir por amistades reales, vale.
Sufrir por amistades artificiales, no.

Cuando digo que es artificial me refiero a que la relación está basada en mentiras, en una comunicación con muchos vacíos, muchos decir y poco hacer. Y sentimientos que van por momentos, pero que siguen siendo artificiales, creados por conveniencia.

Odio tener que ocultar cosas a todo el mundo. Odio enterarme de cosas y no poder usarlas.
Odio saber algo y tener que comportarme como si no lo supiera. Sólo por conservar el buenrollismo de esas amistades artificiales. Que no son reales por este factor secretista, entre otros.

Como me gustaría poder soltarlo. Y empezar de cero.

En la universidad, en la familia, en el día a día con los "amigos". Todo está manchado por la mentira.

Caes en el juego, porque actúas sabiendo las cosas, acabas pensando en ti.



Las mentiras sacan lo peor de cada uno. Y antes o después todo acaba saliendo a relucir.

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