La luna cambia de color, ¿y nosotros qué?
Sí, entre nosotros nos ponernos verdes, otros nos hacen ponernos rojos, nosotros mismos nos ponemos hasta morados, el problema es cuando el color no es, ni verde, ni rojo, ni morado. Más bien amarillo, o azul.
Y es que pasamos desapercibidos entre tanto eclipse, y ni siquiera nos importa.
Esperamos a nuestro eclipse particular, el que tarde o temprano, llegará para poner fin a un puñado de años que tal como vinieron, se fueron.
Está en nuestra mano decidir qué hacer con ese puñado, a veces incluso está en nuestra mano hacer más pequeño ese montón, pero, o somos inconscientes de que tenemos ese poder, o simplemente, es lo que las circunstancias han provocado.
"Desgraciadamente, este será uno de muchos palos que aún te quedan por pasar".
La verdad, no considero una frase muy alentadora para una joven de 19 años dos días antes de un examen. Pero no dice nada más que la verdad, pura y dura.
Sobre todo dura.
Y es que lo irrelevante flota, acaba llevándoselo la corriente. Puedo ver como las mentiras flotan, como la injusticia, la paranoia, las preguntas, y mis respuestas, están ahí. Flotan, sobre un agua casi opaca, llena de cosas insustanciales: auto culpabilidad, esperanzas perdidas, lágrimas secas, esperas eternas, sacrificios en vano, silencios forzados, auto represión.. .
Las historias siempre llegan a su punto máximo de exageración y extremismo, mis historias me golpean hasta que digo y hago basta, aunque no siempre funciona. Sé que pronto pasará a un segundo plano, quizá tercero, hasta que se salga del mapa, como muchas otras veces. Sé, que aunque sea una historia de hace 5 años, o una historia de hace 6 meses, siempre, siempre, en el mejor de los casos, acabará fuera del mapa, de esta órbita del pensamiento. Abandonará el planeta al que comúnmente se le llama "subconsciente", y se convertirá en basura espacial, o si hay suerte, explotará en sí misma.
Lo ideal es mantener el orden del sistema, alejar todo obstáculo o materia oscura, el problema es que cuando dejas que entren en tu órbita, es difícil luego hacer que salgan. Pero como siempre digo, todo vuelve a su sitio. Paciencia.
Por ello, este último acontecimiento, a la par que deja una pena y una nostalgia en mi, deja una parte positiva, que se resume de manera simple y escueta, en dos palabras:
Carpe Diem
1 comentario:
Yo quiero que un eclipse se lleve muchas cosas de mi vida, pero que deje otras tantas que sin ellas no sería la misma persona que soy ahora mismo.
PD: hoy nos vemos!
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