lunes, 18 de octubre de 2010

perdona si no te llamo nada

Justo en ese preciso momento, cuando ella estaba arriba, y yo abajo, todo empezó a temblar.

Volví a la realidad, vi como algo se la llevaba, y como "algo" especial en mi no se iba y se quedaba un "rato" más.


Ni soy amor, ni quiero conocerlo. Busco cosas que no tengan nombre, personas auténticas e interesantes para llevar a cabo momentos perfectos e irrepetibles.

Y qué tan difícil será eso...



Lo bueno no entra en mis costumbres, por eso no me creo nada.

Todo tiene su explicación, pero voy descubriéndomela poco a poco, qué gracia tendría sino.



Tres semanas sin nombre, decisiones que varían y sigo sin saber donde estoy ni a donde quiero ir.


Sólo sé, que de momento, sigo en la estación...

1 comentario:

Nessa dijo...

Mi niña, me encantaría pasar más tiempo contigo juuuuurs... esto de los estudios nos quita mucho tiempo y no me gusta nada juuueeer...
quiero charretas de horas, horas y horas; quiero findes de risas y de acampadas...
Sabes que me haces mucha falta; y si no lo sabes, te loo repito: ME HACES MUCHA FALTA.

Pd: momento de menosprecio y rayadas... jajaja

Te quiero mi pequenia!!!