Me he esforzado en separar las cosas, en dejar a un lado esa parte que me frena y me encierra en una coraza de timidez y pasividad.
No debería de hacer caso a nadie, pero es inevitable, supuestamente soy yo la subjetiva.
Espero, y espero, por un lado dicen que mejor poco a poco, por otro lado dicen que hay que actuar, no lo entiendo.
Nadie lo tiene claro, ni siquiera yo.
En nada, pero no cierro puertas, por mucho que me digan, por mucho que piensen, aunque sea una puerta que nunca haya abierto ahora estoy mucho más cerca de ella, y la curiosidad no es poca.
Estoy harta de que me analicen, es imposible, repito.
Y más en este tipo de situaciones, donde todo puede pasar.
Me lo planteo más de lo normal, y eso ya es otro nivel.
Hay cosas por las que no pude hacer nada, porque no me gustan y no puedo cambiarlas, creo que ese miedo me hizo pensar que la otra persona también lo podía tener, y frené.
Y cuando creía que eso se compensaba con lo bueno, ya estaba contaminada por la negatividad y la inseguridad.
Ahora, cuando consigo vencer esa contaminación. Es tarde, o eso parece.
Pero aparecen oportunidades... y otras son tan mínimas, que es difícil escoger.
Me callo cosas, porque me gusta pensar la jugada, y mis jugadas no sirven porque son demasiado indirectas.
No es un cambio de dos semanas, es una cara más del dado que a pocos les ha salido.
Algún día explotaré, tras muchos años aguantando, y no sé a quien le tocará verlo, pero podría decir incluso que tengo ganas, porque dudo mucho que alguien sepa hasta qué punto no me conoce.
Ni siquiera sabría yo misma hasta donde podría llegar. Aunque supongo que todos tenemos una parte oculta que controlamos para que no salga, porque si saliera dudo que pudiera controlarme.
Últimamente esa parte me está comiendo por dentro, y para que no salga me bloqueo, o me hundo, aunque creo que la sinceridad absoluta y directa es algo que me podría ayudar en esto, considero que es una de las bazas más importantes.
No sé a qué sigo esperando.
1 comentario:
A estas alturas deberías guiarte por ti misma, pero sin los negativismos y sin pensar siquiera en ti, lo esencial es que estés bien y espero que sepas que yo estoy aquí, no voy a estar persiguiéndote para que respires, pero che, sabes que cuando me necesites estoy para cañas, colas, chinos, portales, montañas rusas, pandas y lo que quieras. No me gusta verte así. Quiérote, eh?
Publicar un comentario