Parece ser que eso que veía lejos no está tan lejos, ansias tanto de algo que cuando llega tan temprano te sorprende, y te confunde.
Porque no es tan necesario ni indispensable, uno se acomoda una vez y cuesta cambiar.
Realmente nosotros manipulamos ese cambio, aunque cambie el domicilio, la apariencia, la rutina, podemos decidir si queremos aceptar y llevar el cambio en todos los sentidos con la mayoria de consecuencias, o intentar luchar contra ello.
Si por casualidad tienes algo a lo que te aferras y no puedes olvidar escogerás el primer camino, el camino del cambio, obligándote a rehacer y sustituir, dejando atrás todo lo que quieres y odias, con la esperanza de que el comienzo de algo paralelo en otro lugar haga que los recuerdos, sentimientos y demás no emigren contigo.
Y que cuando algún día vuelvas, todo sea más fácil, más frío pero más fácil de llevar, un recuerdo más entre otros mil recuerdos... algunos más deteriorados que otros.
Un nuevo hogar, otras personas, nuevas personas, nuevo barrio, nuevo ambiente, nuevos problemas y nuevas responsabilidades, más que nuevas, muchas. Quizás sea peor, quizás no sea la solución sino otro problema encima de otro.
También es una nueva experiencia, temprana, pero habrá que probarla.
Ojalá tenga la capacidad y voluntad de llevar a cabo tantos cambios.
quien diría que la independencia me asusta un poco... "independencia"
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