martes, 24 de abril de 2012
Pieces
Supongo que la vida consistirá en encontrar piezas, buscarlas, usarlas y tirarlas, probarlas, disfrutarlas, aprender de ellas.
Su función es llenar los huecos que tenemos, los que otros dejan, o los huecos que nunca han podido ser cubiertos.
Más de una vez intentas intentamos encajar una pieza en un hueco que no está destinado para ella, y de tanto intentarlo acaba escociendo. Cuantos más intentos más escuece intentar llenar ese hueco.
Pero de pronto aparece una pieza que se coloca cerca del hueco, y va aproximándose a él. A la velocidad justa y con discreción. Y un día te das cuenta que ese hueco está completamente cubierto, y que la felicidad que te aporta esa pieza no te la ha aportado nunca nadie.
Las piezas del puzzle que forman nuestra vida podrían compararse a las placas tectónicas, después de un tiempo se mueven, pero siempre acaban volviendo a su lugar. Los cambios en ellas son inevitables.
Yo sé qué piezas tengo, qué piezas quiero, y dónde quiero que estén cada una de ellas. He tenido que renunciar a muchas de ellas para llegar a donde estoy. Y a pesar de que algunas estén en otro lugar, espero que sólo sea temporal. Todo a su tiempo.
Gracias por llenar ese hueco de la forma en la que lo haces. Te quiero.
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3 comentarios:
Cuando una pieza se mueve, pero vuelve a su sitio (aún escociendo), es casi mejor que cuando sigue cubriendo sin distanciarse, ahí nos damos cuenta... Y cuando nos damos cuenta no hay vuelta atrás, se quiere :)
(y querer es lo mejor que se puede hacer, hasta incluso antes de comer tarta de queso o dormir un domingo de vacaciones).
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