viernes, 13 de enero de 2012

Doors

Sí, una puerta se cerró y otra se abrió, pero ahora soy yo quien la cierra porque lo que veo desde aquí no me gusta.

Y nunca me gustó, a medida que me he ido acercando a ella me ha ido gustando menos.

Sí, podría haberla dejado abierta, pero no quiero estar parada mirando a una puerta. No me compensa.

Así que voy a usar la madurez que guardo en el cajón, junto con la Dukan, y voy a seguir caminando. Ahora sí, llevando mucho más cuidado que antes, nunca sabes qué puerta te vas a encontrar. Ni lo difícil que va a ser cerrarla.

Absorber lo bueno, desprender lo malo. Hay que vivir. Nadie lo va a hacer por ti.

Si los demás piensan sólo en sí mismos, igual yo también debería.

No me faltan apoyos.

Si lo pienso es que yo misma me complico las cosas. Estas cosas suelen pasar, no diré que hay más peces en el mundo. Diré que este pez, más bien peza, no era para mi. Y que el 2012... no ha hecho más que empezar.


Pero sobre todo, que de todo se aprende.

1 comentario:

Cath Von T dijo...

No podrías haberlo dicho mejor :)