Intermitente, se apaga poco a poco, lentamente
Reaparece, pero no es lo mismo.
Siento frustración por no poder remediarlo.
Se escapa de mi control.
Odio sentir como las cosas más especiales no quieren seguir a mi lado.
Tengo otras, pero son diferentes.
Podría vivir sin esas cosas, lo sé. Pero no está en mis planes.
Me voy sintiendo menos especial, insuficiente, torpe, bloqueada.
Y finalmente llega la resignación, la que me hace tirar la toalla y aguardar "el momento", mi capacidad de reaccionar y cambiarlo no existe.
¿Cómo es posible sentir y dejar de sentir la magia en tan pocos segundos?
¿O es tan sólo un espejismo voluntario?
No hay nada más especial que el hecho de que alguien haga que saques una parte de ti que creías que nunca podrías sacarla, es más, que a ni sabías que estaba en ti.
Suspiro, y no dejo de hacerlo, es el miedo intentando quedarse y yo intentando que se vaya.
Hay que ser fuerte, pensar con la cabeza, y no dar marcha atrás.
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