martes, 13 de julio de 2010

Triunfos

Hace escasamente una semana hubo un sueño que volvió a despertar las ganas de conseguir algo.


Algo tan pequeño y valioso que apenas se valora, que sólo valoramos con ciertas personas especiales, y sólo a veces.



Dos detalles, tres, o quizás cuatro, insignificantes para cualquiera, me hicieron volver a casa contenta.



España había ganado el mundial, mejor dicho, la selección española, y después de haber absorbido euforia de tantísima muchedumbre de gente, junto con agua y una especie de felicidad contagiosa... me sentí realmente feliz, aunque yo no había ganado el mundial, parece que he vuelto al campo, y que poco a poco las opciones de ganar aumentan.


Incluso yo misma, leyendo, parece lo que no es, y me da miedo que se piense lo que no es, porque no es, no.


Lo que yo quiero es mejor, más sano y menos arriesgado. Tampoco pensemos mal...


El caso es que, este triunfo no es comparado con ningún otro, y espero no tener que esperar otros 4 años... (pura casualidad)

No hay comentarios: