lunes, 17 de mayo de 2010

Porcelain (paréntesis mode: on)

No sólo odiaba ponerse mala por el constante dolor de cabeza, el debilitamiento general, escalofríos, mareos, la tos y el carraspeo desagradable, y la mucosidad, mucha mucosidad, mucosidad por todas partes.

Sino también porque pensaba más de la cuenta, sí, más. Pensamientos y mocos, mocos y pensamientos.


Todo junto durante un fin de semana entero, sin descanso. Y aún no había terminado, odiaba las pastillas, los sobres y los medicamentos en general. "Bah, eso está todo en la cabeza..."


Y es que hay demasiadas cosas en la cabeza........



últimamente estaba más soñadora monotematicamente', tras 30 capítulos de telenovelismo chileno en tan sólo tres días, imaginaba bodas, situaciones lejanas (eufemismo de imposibles) con él, y con él (obviamente) no me refiero al que comparte (compartía) mi protagonismo en este blog, (por si las moscas). Se imaginó inmensamente feliz, con esas historias era imposible no estarlo.

¿Tú, te has dado por aludido? Ojalá no. ¿Más pistas? No, ésto no es para ti, es para mi.


Ahí su mayor defecto, no era su egoísmo, ni su pasotismo, ni los celos ni su posesividad, nada de eso, imaginar situaciones imposibles durante 24 horas durante 18 años de todos los colores, tamaños y cuánto más exageradas sólo era una felicidad muy a corto plazo, y no siempre felicidad.


¿Pero quién sería ella sin esa vida paralela e idealizada donde ella creaba los problemas, los exageraba, los arreglaba, elegía a los protagonistas y los manipulaba sin límites?



Sin ese defecto, se sentiría vacía, como una muñeca de porcelana.

1 comentario:

Luis dijo...

Que tal como estas?
Respecto de porcelain:
Vaya que historia!a ver si te sigo... una protagonista que acepta un mundo imaginario donde se pude elegir estar y ser!
Espero que no seas tu la protagonista de este ensayo digo..por tu salud.
Ahh..por las fotos si me referia a las tuyas son muy buenas no seas modesta.